Spotify, la plataforma para escuchar y compartir música de forma gratuita, es ya la segunda fuente de ingresos para la discográficas, a pesar de estar solo disponible en España, Francia, Noruega, Finlandia, UK, Suecia y Países Bajos.
El dato lo revela el informe de IFPI (International Federation of the Phonographic Industry), en el que también se informa de que la venta de música digital aumentó un 20% respecto al año 2010, aunque el gran peso de los beneficios para las discográficas sigue recayendo en la venta física de discos.
El funcionamiento de Spotify y las discográficas es algo de lo que se tiene poco conocimiento, aunque de cada cuenta premium, un determinado porcentaje va a parar a las arcas de las discográficas.
En lugar de tanta Ley Sinde y de centrarse tanto en las “descargas ilegales” del P2P, quizás sería hora de aprender de iniciativas sencillas y buscar otros modelos de negocio que no se centren en el pasado.
