Parece que la indústria musical no quiere verlo, pero las ventas de discos físicos van disminuyendo a medida que pasan los años, en beneficio de las ventas online, que suben progresivamente. No quiere verlo porque este tipo de venta provoca una importante disminución de beneficios para las discográficas: no solo en venta de discos sino en concepto de derechos en promoción (royalties).
La indústria musical debería pasarse a la parte “online” y ser capaz de desarrollar estrategias de promoción y comunicación allí y promoviendo la venta de discos de esa manera. Lo único que consiguen con su posición inamovible es ir perdiendo cuota de mercado, dinero y muchas oportunidades que brinda este medio.
Para que os hagáis una idea, de un disco que cueste $15.99, aproximadamente $10,9 van a parar a la discográfica y promoción. Para el artista queda $1,60 y en concepto de distribución, manufactura, packaging y otros la cifra es todavía más insignificante.
Estas dos infografías servirán para ilustrar un poco mejor lo que pasa en la actualidad:
Ya sería hora de que empezaran a permitir la creación de música “fuera de lo común”, dejando que cada artista cree su propia marca a través de su estilo y dejar de encasillarlo todo en el estilo que más beneficio les de.